25 de marzo de 2018

Columna Opinión: Stop Fake News (2)

Por Elaine Ford
Artículo publicado en Lucidez.pe
Domingo 25 de marzo de 2018

http://www.lucidez.pe/opinion/stop-fake-news-2-por-elaine-ford/




Hace cinco años cuando iniciamos el Programa sobre Democracia Digital en el Perú estábamos muy orientados a promover todos los beneficios que ofrecían las redes sociales, entre ellas Facebook. Esa posibilidad de democratizar la información, de servir de altavoz y fomentar la participación ciudadana son rasgos que sin duda revolucionaron el comportamiento ciudadano en el mundo. Somos testigos de las iniciativas locales y globales más innovadoras e inspiradoras. Pero de pronto, ese abanico de virtudes parece desvanecerse. Facebook quizás enfrenta hoy el momento más duro desde su creación hace 14 años. Se le acusa de mal manejo de la información de sus millones de usuarios y de ser blanco para la difusión de noticias falsas o fake news en tiempos electorales.

El reciente caso de Cambrigde Analityca abre un nuevo frente en la era de la digitalización.  Esta empresa británica accedió a la información de 270,000 usuarios de Facebook y sus respectivos contactos, a través de la aplicación “This is your digital life”, logrando reunir información de 50 millones de personas, con el propósito de procesar su data y transmitirles mensajes favorables del candidato Donald Trump durante la campaña electoral de 2016. Es decir, transmitirles también fake news.

Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, no ha tardado en anunciar severas medidas para contrarrestar esta situación. No será tarea fácil, pues además de cambiar las formas de procedimiento con las aplicaciones (Apps), deberá buscar mecanismos para garantizar la privacidad y protección de los datos personales de sus usuarios. Y, sobre todo, deberá restablecer la confianza con sus más de dos mil millones de seguidores, casi un tercio de la población mundial.

La confianza es el pilar central para el desarrollo y la evolución de Internet. Sin embargo, hoy hay un déficit de confianza. El caso de Cambrigdge Analityca y las fake news ponen al descubierto las grandes maquinarias que se pueden orquestar para alcanzar un fin específico, capaz de vulnerar principios éticos y libertades individuales. Y como ya se ha visto en mi columna anterior, el impacto puede ser nefasto para la estabilidad de las democracias.

Ante la creciente desconfianza y la desinformación producto de la proliferación de las noticias falsas, la gran pregunta es ¿cuál es la mejor forma de combatirlas? Desde esta tribuna podemos identificar algunas posibilidades.

Una de ella es el diseño de nuevas soluciones tecnológicas. Las grandes corporaciones de tecnología han innovado algunas herramientas que permitirán disminuir la difusión de este tipo de noticias nocivas. Google lanzó recientemente “Google News Initiative” con una inversión de 300 millones de dólares a fin de fomentar un periodismo de calidad. También han surgido algunos softwares para identificar las noticias falsas. Uno de ellos es “Facterbot” un App creada para Facebook Messenger.

Lo segundo tiene que ver con el marco legal o la regulación de las plataformas. A inicios de año el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció una ley en contra de las noticias falsas para evitar la injerencia extranjera en los procesos electorales, tras haber sido víctima de esto. Dicha ley buscará reforzar los controles previniendo que este tipo de noticias se propaguen. El caso francés podría servir de antecedente para otras latitudes.

En tercer lugar, la prensa y medios de comunicación también tienen un rol fundamental en la confirmación de hechos, en la verificación de fuentes y brindando información objetiva. Hay la necesidad de fortalecer la libertad de prensa y también la labor de los medios de comunicación quienes sirven de contrapeso frente a la información que fluye en las redes sociales.

Y finalmente, la sensibilización y educación en torno a estos temas servirá para alertar a la población a no creer en lo primero que lee o escuche. El pensamiento crítico y raciocinio de los usuarios de Internet no sólo evitará que este tipo de noticias falsas prospere, sino que coadyuvará en el fortalecimiento de las democracias cuando una elección se aproxima.

Una o más de estas soluciones pueden funcionar al mismo tiempo. Lo principal es estar conscientes de que somos carnada fácil para aquellos que buscan desinformar, manipular la información y alterar el orden existente. Tenemos que velar para que Internet sea un espacio seguro y, por supuesto, recuperar la tan alicaída confianza.


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